No sé vosotras pero yo no hay semana que planifique un finde completito a rebosar de planes chulos y a medida que me introduzco en el sábado veo como poco a poco mi cabeza se escurre entre las sábanas de la cama y cierro los ojos soñando con ser un oso que tiene que "invernar" hasta finales de Marzo.
Frases como "este domingo invitamos a cenar a fulanito y menganita" y entonces recuerdo que tenemos este maravilloso post lleno de recetas facilongas (click).
Me visualizo con mi pequeño smart haciendo una compra digna de marqueses, sacando posteriormente mi mantel de las cenas de gala primorosamente cosido por la Reina Madre y anudándome el delantal al más puro estilo Arguiñano...
Dos horas después toda esa emoción desaparece y me descubro enganchada a programas como "El vestido de tu boda" o similares:
Decidme que no soy la única que se engancha a este tipo de mini realities porque estos programas merecen un post entero...
Por un lado tiene que molar llegar a unos almacenes con 300 millones de vestidos, algunos de ellos desde 600 $ (¡¿hola?! ¿un vestido de novia por menos de 500 €? los americanos sí que saben...).
Por otro lado están esas situaciones cómicas en las que el padre de la novia es "pastor" en una iglesia protestante y sólo con su aprobación ella conseguirá su vestido soñado. Ella, que por otro lado, acaba de operarse los pechotes y ha pasado de una 80 copa B a una 95 copa D..... Veo que las enseñanzas de tu padre han calado hondo pequeña!! jajajajaja...
Mi frase favorita EVER es: "quiero un vestido de corte sirena que realce mi figura"... ¡bingo! "Hoy es tu día de suerte; tenemos unos 800 ejemplos con y sin pedrería que harán las delicias de tu futuro esposo"...
Subida de cremallera, maxi pinzas para ajustar el contorno y la inocente novia sale al estrado diciendo entre murmullos "es este, es este...". Su madre, a punto de llorar le dice "estás guapísima, me emociono..." pero entonces ocurre EL MAL:
"A mí no me gusta NADA. No es apropiado para la ceremonia. Estoy segura de que a mi hijo no le entusiasmaría..."
¿Sabéis quién ha dicho esto? ¡La suegra! ¡¡LA SUE_GRA!!
¡¡¿¿Really??!! De verdad las americanas están tan chifladas que se llevan a su madre, abuela, hermanas, damas de honor, vecina la del quinto, madrina de la comunión ¿¿y su suegra?? Esto ya no es el programa para elegir tu vestido de novia... ¡esto es OPERACIÓN TRIUNFO! (y Risto Mejide es una hermanita de la caridad comparado con algunos familiares pérfidos... palabra).
¡Qué sería del business sin un dramón! Mención especial a esas situaciones reales o ficticias (que yo tengo mis serias dudas) en las que la novia entre lágrimas consigue emocionar al personal porque a su futuro consorte le quedan dos telediarios y su máxima esperanza es que llegue vivito y coleando... ¿y vas allí a contarlo? Madre mía, te han tenido que prometer que te regalan hasta la liga para la abuela caucásica...
Me gusta mucho más cuando el drama reside en el "peso" de la protagonista:
"He adelgazado 57 kgs en 3 meses porque mi sueño es llevar un escote corazón"...
Y entonces la dependienta en su afán de ganar minutos televisivos le pregunta: "¡¿57 kgs?! ¿y cómo lo has hecho? ¿reducción de estómago?"...
A lo que ella responde: "me lo estirpé entero directamente. Y también me han quitado 7 metros de intestino. Ahora sólo tengo un tramo en línea recta y me alimento de ketchup con una pajita. Cualquier cosa con tal de llegar radiante AL GRAN DÍA"...
Imposible cerrar un capítulo sin "tunear" a la novia. Sacamos un velo de aquí, un prendido de allá, pendientes de enormes diamantes más falsos que un billete de 6 €... et voilà!!
- "Dorothy, ¿¿es este el vestido de tu boda??"... (#muyFAN de "Monti", el asesor mariquituso con la cara como un melocotón de tanta toxina butolímica...).
¡¡Como para decir que no!! (sobre todo si te toca la negrita mala hostia que en más de una ocasión se ha visto tentada de arrancarle parte de la cabellera a la suegra coñón que sólo sabe negar con la cabeza...)
- "Sí, ¡¡es este!!"... exclama entre sollozos (si no llora, no vale y hay que empezar otra vez...)
Pues ale Dorothy ¡marchando que es gerundio!
¿Es o no una genialidad este programa?
Hermanas Bolena... próxima edición: ¿los reformacasas quizás? Prometo cocinar previamente y al menos degustar unas deliciosas natillas caseras mientras me deleito en mi no-plan de finde... ¡Feliz domingo hermosos!

































